Deudas que pueden dificultar la concesión de una hipoteca.
Tener deudas no significa automáticamente que el banco vaya a rechazar una solicitud de hipoteca. Lo importante es cómo afectan esas obligaciones a tu capacidad para asumir una nueva cuota y si, una vez incorporada la hipoteca, tus ingresos siguen siendo suficientes para hacer frente a todos los pagos.
Por eso, antes de solicitar financiación conviene revisar no sólo cuánto dinero debes, sino también qué cuotas pagas cada mes, cuánto tiempo queda para terminar cada préstamo y qué otros compromisos financieros tienes. La entidad analizará tu situación económica en conjunto para valorar el riesgo de conceder el nuevo préstamo.
¿Qué deudas tiene más en cuenta el banco al solicitar una hipoteca?
Una de las obligaciones que más puede influir es tener otros préstamos pendientes con cuotas elevadas. Un préstamo personal, por ejemplo, reduce la parte de tus ingresos que queda disponible cada mes para asumir una nueva cuota hipotecaria.
También se tienen en cuenta las financiaciones vinculadas a vehículos, compras aplazadas o créditos que todavía tengan pagos pendientes. Aunque individualmente una cuota pueda parecer pequeña, varias obligaciones simultáneas pueden hacer que el endeudamiento mensual sea considerable.
Las tarjetas de crédito también pueden formar parte del análisis de solvencia. El banco puede revisar la información disponible sobre tus obligaciones financieras para valorar tu nivel de endeudamiento y tu capacidad para afrontar el nuevo préstamo.
¿Tener otra hipoteca dificulta conseguir una nueva?
Tener una hipoteca vigente no impide necesariamente conseguir otra, pero la cuota del préstamo que ya estás pagando forma parte de tus compromisos financieros. Por tanto, al solicitar una nueva financiación, el banco tendrá que comprobar si tus ingresos permiten asumir ambas obligaciones.
Esto también ocurre cuando la finalidad de la nueva operación es adquirir una vivienda para obtener rentabilidad. Las hipotecas para inversión implican asumir una nueva deuda y, por tanto, la entidad tendrá en cuenta la financiación que ya tengas concedida antes de estudiar cuánto puede prestarte para la siguiente operación.
Además, no conviene dar por hecho que los ingresos que esperas obtener mediante el alquiler de una vivienda compensarán automáticamente la nueva deuda. La entidad realizará su propio análisis de la operación y de tu capacidad económica.
¿Cómo afectan los préstamos personales a la solicitud de hipoteca?
Los préstamos personales pueden tener un impacto importante cuando su cuota representa una parte relevante de los ingresos mensuales. Si estás pagando, por ejemplo, 400 euros al mes por un préstamo y quieres asumir además una hipoteca de 900 euros, el banco tendrá que valorar tu capacidad para hacer frente a los 1.300 euros de cuotas, junto con el resto de tus gastos.
También importa el plazo que queda para terminar el préstamo. Una deuda que está cerca de finalizar puede tener un impacto diferente en el análisis que otra cuyo vencimiento todavía se encuentra muy lejos.
Por eso, si tienes previsto solicitar una hipoteca próximamente, puede ser útil conocer exactamente cuánto debes, qué cuota pagas y cuánto tiempo queda para finalizar cada financiación.
¿Puede una deuda pequeña hacer que te rechacen una hipoteca?
No existe una cantidad concreta de deuda que provoque por sí sola el rechazo de una hipoteca. Una deuda relativamente pequeña puede tener un efecto limitado si los ingresos son elevados y la capacidad económica permite asumirla junto con el nuevo préstamo.
En cambio, varias deudas pequeñas pueden acumular cuotas mensuales que reduzcan considerablemente el dinero disponible. Por eso, el análisis debe hacerse sobre el conjunto de las obligaciones y no únicamente sobre el importe pendiente de cada préstamo.
También es importante diferenciar entre el importe total que queda por devolver y la cuota mensual. Para valorar cuánto margen tienes antes de solicitar una hipoteca, ambas cifras aportan información diferente.
¿Conviene cancelar deudas antes de pedir una hipoteca?
Cancelar una deuda antes de solicitar una hipoteca puede reducir las obligaciones mensuales, pero utilizar todos tus ahorros para hacerlo también puede dejarte sin dinero suficiente para afrontar la entrada y los gastos de la compra.
Por eso, no existe una estrategia que sea adecuada para todas las personas. Antes de amortizar un préstamo para mejorar tu perfil de cara al banco, conviene comparar cuánto reduces tus cuotas y cuánto dinero dejarías disponible para la compra de la vivienda.
También es importante evitar contratar nuevos préstamos para cubrir gastos relacionados con la compra si eso aumenta demasiado tu nivel de endeudamiento. La situación financiera que presentes al solicitar la hipoteca debe permitirte asumir el conjunto de tus obligaciones de forma sostenible.
Las deudas que más pueden dificultar la concesión de una hipoteca son aquellas que generan cuotas elevadas en relación con tus ingresos y reducen tu capacidad para asumir una nueva obligación financiera. Tener un préstamo personal, una financiación de vehículo, pagos aplazados o una hipoteca vigente no implica necesariamente que la operación vaya a ser rechazada.
Lo importante es analizar el conjunto de tus ingresos, gastos y deudas antes de solicitar financiación. De esta forma podrás conocer mejor el margen disponible para asumir una nueva cuota y evitar solicitar una cantidad que no encaje con tu situación económica.
