Conseguir una hipoteca del 90%: requisitos y consejos

Comprar una vivienda sin disponer de todos los ahorros necesarios es una de las mayores dificultades para muchos compradores. La mayoría de los bancos financian hasta el 80% del valor de tasación o compraventa (el menor de ambos), lo que obliga a aportar al menos un 20% de entrada más los gastos asociados.

Sin embargo, en los últimos años han surgido opciones que permiten llegar al 90% de financiación e incluso más en algunos casos concretos. Conseguir una hipoteca del 90% no es sencillo, pero tampoco imposible si se cumplen ciertos requisitos.

En este artículo te explicamos en qué casos los bancos están dispuestos a ofrecer un mayor porcentaje, qué perfiles suelen beneficiarse y qué alternativas existen para quienes no disponen del ahorro inicial.

Si estás valorando la compra de una vivienda, en Novagalma te ayudamos a conseguir una hipoteca al 90% que se adapte a tus necesidades. 

 

¿Qué significa conseguir una hipoteca del 90%?

Cuando hablamos de una hipoteca al 90%, nos referimos a un préstamo que cubre el 90% del precio de compra o del valor de tasación del inmueble, según lo que tome como referencia el banco.

Por ejemplo, si una vivienda cuesta 200.000 euros, una hipoteca del 90% permitiría financiar 180.000 euros, mientras que el comprador tendría que aportar solo 20.000 euros más los gastos (impuestos, notaría, registro, gestoría…).

Este tipo de hipotecas no son habituales, ya que implican un mayor riesgo para las entidades financieras. Por eso, los bancos suelen reservarlas a perfiles con alta estabilidad económica, como funcionarios o empleados con contratos indefinidos o a jóvenes que compran su primera vivienda.

 

¿Cuáles son los requisitos para acceder a una hipoteca del 90%?

Los bancos son más exigentes cuando el porcentaje de financiación supera el 80%. Para conceder una hipoteca del 90%, suelen analizar con detalle la solvencia del cliente y la viabilidad de la operación.

Aunque las condiciones pueden variar según la entidad, en general se requiere:

  • Ingresos estables y demostrables. Contar con un contrato indefinido o pertenecer a una profesión con estabilidad (como funcionarios o sanitarios) es un punto a favor.
  • Historial crediticio limpio. No tener deudas pendientes ni aparecer en registros de morosidad.
  • Capacidad de ahorro. Aunque se financie el 90%, el cliente debe poder afrontar los gastos de compraventa, que suelen suponer entre un 10% y un 12% del precio.
  • Buena tasación del inmueble. Cuanto mayor sea el valor de tasación respecto al precio de compra, más margen tendrá el banco para aumentar la financiación.
  • Vinculación con la entidad. Contratar productos como nómina, seguros o tarjetas puede mejorar las condiciones y aumentar las posibilidades de aprobación.

Además, algunos bancos sólo ofrecen este nivel de financiación en hipotecas para vivienda habitual, no para segundas residencias o inversiones.

 

¿Qué puedo hacer si no cumplo con los requisitos?

Si no cumples con todos los requisitos para acceder a una hipoteca del 90%, existen varias alternativas que pueden ayudarte a acercarte a ese nivel de financiación.

Una opción es recurrir a las hipotecas con aval, en las que un familiar (por ejemplo, los padres) respalda parte del préstamo. Esta figura se conoce como “hipoteca con doble garantía” y permite al banco asumir menos riesgo al tener un aval adicional.

Otra posibilidad son los acuerdos con promotoras o bancos que ofrecen viviendas de su cartera. En estos casos, las entidades pueden financiar hasta el 90% o incluso el 100% del precio, ya que buscan facilitar la venta de sus propios inmuebles.

También existen programas específicos para jóvenes o empleados públicos que incluyen condiciones más favorables de financiación. Por ejemplo, algunos bancos ofrecen hipotecas del 90% para compradores menores de 35 años que adquieran su primera vivienda habitual.

 

Consejos para mejorar tus opciones de conseguir el 90%

Si estás decidido a conseguir una hipoteca del 90%, hay ciertas estrategias que pueden aumentar tus posibilidades de éxito.

Lo primero de todo es mejorar tu perfil financiero, es decir, reduce deudas y procura mantener una buena estabilidad laboral. También deberás ahorrar para los gastos, aunque consigas el 90%, necesitarás cubrir al menos un 10% adicional para impuestos y notaría. Mantén un historial crediticio impecable, no figurar en los ficheros de morosidad es imprescindible para demostrar la estabilidad financiera. 

Es importante analizar bien las condiciones y comparar distintas ofertas antes de firmar, ya que el tipo de interés y las comisiones pueden variar mucho entre entidades.