Cómo afecta tu contrato laboral al porcentaje de financiación hipotecaria.
A la hora de solicitar una hipoteca, una de las primeras dudas que surge es si nuestro contrato laboral será suficiente para convencer al banco. Es normal sentir incertidumbre: no todos los contratos se valoran igual y, cuando necesitas una financiación elevada, la entidad analiza tu situación profesional con lupa.
En este artículo te contamos qué miran realmente los bancos y cómo influye cada tipo de contrato en el porcentaje de hipoteca que pueden conceder. Y si estás empezando este proceso y necesitas orientación profesional podemos ayudarte a estudiar tu situación y mostrarte las mejores opciones.
¿Por qué influye el tipo de contrato laboral en la financiación hipotecaria?
Cuando el banco estudia una solicitud de hipoteca, lo que busca es seguridad. Necesita saber que tus ingresos son estables y que podrás pagar la cuota durante muchos años, independientemente de lo que ocurra en tu entorno laboral. Por eso, el contrato es una de las primeras cosas que revisa. No solo miran la modalidad, sino también la antigüedad, la empresa, el sector y tu trayectoria.
En hipotecas de alto porcentaje (90% o incluso más), esta revisión es aún más estricta. La entidad quiere asegurarse de que, en caso de subida del Euríbor o cambios en tu economía, tendrás margen para cumplir con el pago sin poner en riesgo tus finanzas.
¿Qué contratos permiten acceder a mayor porcentaje de financiación?
Dependiendo de tu situación, el banco puede darte desde un 60–70% hasta un 90% o más. La diferencia se encuentra en la estabilidad que transmite tu modalidad de contrato.
El contrato indefinido es el perfil que más seguridad ofrece. Si tienes antigüedad demostrable (al menos 1 año en la empresa o en el mismo sector), es habitual que puedas acceder a un 80% y, en muchos casos, a un 90% de financiación.
Los bancos valoran especialmente los contratos indefinidos en sectores estables como educación, sanidad, administración, telecomunicaciones o industria.
Un contrato fijo discontinuo aunque tiene reconocimiento legal como contrato fijo, los bancos lo analizan con más cautela porque no garantiza actividad todo el año.
Si demuestras continuidad en temporadas anteriores y un nivel de ingresos estable, puedes optar a buena financiación, pero lo habitual es que haya más preguntas y que el porcentaje se acerque más al 80% que al 90%.
Con un contrato temporal es cuando el banco se vuelve más exigente. La mayoría exige que la persona lleve al menos dos años encadenando contratos temporales, preferiblemente en la misma empresa o sector.
Si el historial es sólido, podrían financiarte hasta un 80%, pero es complicado que un temporal acceda a una hipoteca del 90% sin avales o sin aportar ahorros significativos.
Un contrato por obra y servicio debido a los cambios legislativos recientes, es un tipo de contrato menos común, pero si estás en esta situación el banco estudiará si la obra o proyecto tiene continuidad.
La financiación suele ser más limitada y es frecuente que pidan avales o más ahorros propios.
En el caso de los autónomos lo importante es demostrar estabilidad de ingresos. El banco revisa:
- Declaración de la renta
- Ingresos trimestrales
- Antigüedad como autónomo (mínimo 2 años)
- Sectores en los que trabajas
- Concentración de clientes
Si el perfil es sólido, puedes acceder a porcentajes similares a los de un contrato indefinido. Si no, el banco será más conservador.
Aunque los funcionarios interinos no sean indefinidos, cuentan con buena valoración por parte de las entidades bancarias.
Si tu antigüedad es prolongada y tienes estabilidad en convocatorias, puedes acceder a financiación alta sin demasiados problemas.
¿Qué otros factores laborales revisa el banco además del contrato?
Aunque el contrato es clave, no es lo único relevante. Para decidir cuánta hipoteca darte, las entidades valoran también otros aspectos laborales que influyen directamente en tu capacidad de pago.
Uno de ellos es la antigüedad. Incluso teniendo contrato indefinido, si llevas menos de 6 meses, es habitual que el banco espere un poco o exija documentación adicional. Cuanta más trayectoria tengas en la empresa o en el sector, más confianza generas.
También importa el tipo de empresa. Las empresas consolidadas, con buenas cuentas y sectores estables, juegan a tu favor. En cambio, si trabajas en una empresa nueva o en un sector muy volátil, el banco puede mostrar cautela aunque tu contrato sea indefinido.
La evolución profesional también se analiza, es decir, si tus ingresos han crecido con el tiempo, si tienes complementos salariales estables o si hay pagas extraordinarias que puedan considerarse como ingresos recurrentes. Todo suma en el porcentaje final que estarán dispuestos a financiar.
Por lo tanto, el tipo de contrato laboral influye mucho en la cantidad que te financian, pero no es el único factor determinante. Incluso con un contrato temporal o siendo autónomo, un buen historial profesional, estabilidad en ingresos y una economía bien gestionada pueden abrirte la puerta a una financiación más alta de la que imaginas.
Si necesitas estudiar tu caso, conocer tus posibilidades reales o preparar tu solicitud con la máxima solidez, estaremos encantados de ayudarte.



