Hipoteca mixta de 5 años: cómo funciona y cuándo puede interesarte.
Si estás valorando comprar una vivienda, es probable que te hayas encontrado con la opción de la hipoteca mixta de 5 años, un tipo de préstamo que combina la estabilidad de la hipoteca fija con la flexibilidad de la variable. En un momento en el que los tipos fluctúan y el Euríbor genera incertidumbre muchas personas buscan una opción que les permita tener tranquilidad al principio sin renunciar a pagar menos si los intereses bajan más adelante.
En este artículo te explicamos en qué consiste una hipoteca mixta a 5 años. Si buscas explorar otras opciones o necesitas un estudio personalizado, en Novagalma podemos ayudarte a comparar condiciones y encontrar la financiación que mejor encaje contigo.
¿En qué consiste una hipoteca mixta con tramo fijo de 5 años?
Una hipoteca mixta es un tipo de préstamo que combina dos etapas: una inicial a tipo fijo y otra posterior a tipo variable. Cuando hablamos de hipoteca mixta de 5 años, nos referimos a que el periodo fijo dura exactamente cinco años. Durante ese tiempo, la cuota se mantiene estable y no depende de cómo evolucione el Euríbor.
Pasado ese tramo la hipoteca pasa automáticamente a ser variable, normalmente siguiendo el Euríbor más un diferencial. Esto significa que tu cuota podrá subir o bajar en función del mercado. Es una forma de protegerte al principio (cuando suele haber más gastos por la compra de la vivienda) y, a la vez, abrir la puerta a cuotas potencialmente más bajas a largo plazo.
¿A quién puede convenir una hipoteca mixta de 5 años?
Aunque cada caso es diferente, este tipo de hipoteca suele resultar atractiva para quienes quieren estabilidad en los primeros años. Es habitual que el tramo fijo cubra una etapa vital importante como el inicio de una vida en pareja, la llegada de un hijo o un cambio laboral.
También puede ser una opción interesante si crees que los tipos de interés bajarán en los próximos años. De este modo, disfrutas de cinco años de tranquilidad y después te beneficias de una posible reducción en las cuotas variables.
Por otro lado, si tienes previsto hacer una amortización anticipada en los primeros años o incluso vender la vivienda no mucho tiempo después de la compra, una hipoteca mixta puede darte un equilibrio entre estabilidad inicial y flexibilidad futura.
La hipoteca mixta de 5 años ofrece una combinación atractiva entre seguridad y adaptabilidad. Te permite empezar con una cuota estable en un periodo clave para después ajustarse a la evolución del Euríbor.
Preguntas frecuentes sobre hipotecas mixtas a 5 años
¿Cómo se calcula el interés durante la fase variable?
La fase variable se calcula sumando un índice de referencia (habitualmente el Euríbor) más un diferencial fijo establecido por el banco. En la revisión se aplica el nuevo valor del índice según la periodicidad contratada (semestral o anual) y se añade el diferencial obteniendo así el tipo aplicable para el siguiente periodo.
¿Con qué frecuencia revisa el banco la cuota tras los 5 años?
Depende de lo pactado en el contrato, lo más habitual es que la revisión sea cada seis meses o cada año. La escritura debe especificarlo. Esa periodicidad determina cuándo se actualizará la cuota de la fase variable.
¿Qué sucede si el Euríbor es negativo cuando empiece el tramo variable?
Si el Euríbor es negativo muchas entidades aplican una cláusula suelo para evitar que el tipo aplicado sea inferior a cierto mínimo (por ejemplo 0%). Otras sí permiten aplicar valores negativos y el diferencial compensa. Todo depende de lo pactado en la hipoteca.
¿Puedo negociar el diferencial del tramo variable al firmar la hipoteca mixta?
El diferencial es negociable y depende de tu perfil, vinculación con la entidad y la política comercial del banco. A mayor vinculación (nómina, seguros, aportaciones) más margen tienes para conseguir un diferencial menor. Ten en cuenta que la negociación debe quedar reflejada en la oferta vinculante o escritura.



