Guía para preparar tu perfil financiero y optar a una hipoteca del 90%.

Conseguir una hipoteca del 90% es posible, pero exige tener un perfil financiero muy sólido. Si estás en ese punto en el que comprar vivienda es tu objetivo pero no llegas al 20% de ahorro habitual, es normal sentir incertidumbre. La buena noticia es que puedes prepararte, y cuanto antes empieces, más probabilidades tendrás de lograrlo.

En este artículo te explico cómo fortalecer tu perfil financiero para que las entidades te vean como un cliente solvente y fiable. Y si necesitas orientación personalizada, podemos ayudarte a encontrar la hipoteca que encaje con tu situación.

 

¿Qué exige el banco para conceder una hipoteca del 90%?

Antes de preparar tu perfil, necesitas entender qué espera una entidad cuando alguien pide financiación tan alta. Las hipotecas del 90% son productos de riesgo mayor, por eso los bancos suelen analizar tres pilares:

El primero es la estabilidad laboral demostrable. No se trata solo de tener trabajo, sino de mostrar continuidad. Por ejemplo: 

  • Contratos indefinidos con más de 1–2 años en el mismo puesto.
  • Autónomos con ingresos estables durante al menos 24 meses.
  • Profesionales con alta empleabilidad (sanidad, educación, funcionarios en proceso, perfiles técnicos, etc.).

La capacidad de ahorro también es importante. Para una hipoteca del 90%, lo habitual es disponer como mínimo del 10% de gastos, salvo excepciones. Cuanto más ahorro tengas, más confianza transmites.

Y, por supuesto, un historial financiero limpio. Es muy difícil que te concedan la hipoteca si cuentas con impagos, deudas, altos niveles de endeudamiento o préstamos personales recientes. 

 

¿Qué perfiles suelen conseguir más fácilmente una hipoteca al 90%?

Aunque no es una norma rígida, algunos perfiles suelen tener más opciones:

  • Funcionarios o empleados públicos, incluso interinos.
  • Trabajadores con contrato indefinido.
  • Perfiles con ingresos estables (sanitarios, ingenierías, educación, tecnología).
  • Autónomos con facturación recurrente.
  • Compradores jóvenes con proyección salarial sólida.

 

¿Cómo puedes mejorar tu perfil para optar al 90%?

Dependiendo de tu situación actual, preparar tu perfil financiero te llevará entre 3 y 12 meses.

Lo primero y uno de los más importantes es reducir tus deudas antes de empezar con el proceso. El banco calcula tu ratio de endeudamiento, que normalmente no debe superar el 30-35% de tus ingresos netos.

Por ejemplo; si ganas 1.800 € netos, tu cuota máxima debería rondar los 540–630 €. Si tienes préstamos, coche financiado o tarjetas con saldo, tu capacidad baja automáticamente.

Por lo tanto: 

  • Cancela tarjetas revolving.
  • Amortiza pequeños préstamos que restan solvencia.
  • Evita financiar compras antes de pedir la hipoteca.

Otro punto importante es demostrar estabilidad laboral. Esto significa que mantengas una continuidad en la empresa y evites cambiar de trabajo meses antes de solicitar la hipoteca. 

Si eres autónomo muestra ingresos regulares y facturación estable. Y haz tus declaraciones correctamente, ya que los bancos se basan en lo que dices a Hacienda, no en lo que facturas.

Intenta aumentar tu capacidad de ahorro mes a mes. El banco quiere ver que puedes ahorrar, incluso con el futuro pago de la hipoteca. 

Para este punto, puedes mantener un patrón de ahorro de forma constante durante varios meses, evitando movimientos bancarios extraños. Un historial ordenado transmite mucha solvencia.

Justifica todos los ingresos extraordinarios que tengas.  Si recibes bonus anuales, comisiones, pagas extra y/u horas extra habituales inclúyelos con documentación. 

Acceder a una hipoteca del 90% no es imposible, pero sí exige planificación, orden y una estrategia clara. Si fortaleces tu estabilidad laboral, reduces deudas, mejoras tu capacidad de ahorro y presentas un historial financiero limpio, estarás en una posición mucho más sólida para que un banco confíe en ti.