Seguros con la hipoteca: cuáles son obligatorios y cuándo puedes elegir
Firmar una hipoteca suele ser una de las decisiones financieras más importantes de la vida. Y, cuando llega el momento, es habitual que el banco te proponga la contratación de varios seguros junto al préstamo.
En este artículo te explicamos qué seguros pueden exigirte al firmar una hipoteca, cuáles son opcionales y cómo saber si te interesa mantenerlos o cambiarlos.
¿Qué seguros pueden vincularse a una hipoteca?
Cuando contratas una hipoteca, el banco puede ofrecerte distintos productos asociados. Los más habituales son:
- Seguro de hogar: cubre daños en la vivienda (incendios, inundaciones, etc.).
- Seguro de vida: garantiza que, si el titular fallece, la hipoteca quede pagada total o parcialmente.
- Seguro de protección de pagos: cubre las cuotas de la hipoteca en caso de desempleo o incapacidad temporal.
Estos seguros se suelen ofrecer como parte del “paquete” hipotecario, a veces con la promesa de reducir el tipo de interés. Pero es importante saber qué dice la ley al respecto.
¿Qué dice la ley sobre los seguros con la hipoteca?
Desde la entrada en vigor de la Ley de Crédito Inmobiliario (Ley 5/2019), los bancos no pueden obligarte a contratar sus propios seguros como condición para concederte la hipoteca.
Sí pueden exigir que cuentes con ciertas coberturas mínimas, pero tienes libertad para elegir con qué compañía aseguradora contratarlas. Esto quiere decir que puedes contratar los seguros con cualquier compañía, siempre que cumplan los requisitos exigidos por el banco.
¿Qué seguros son realmente obligatorios?
En la práctica, sólo uno de ellos es imprescindible. El seguro de hogar el banco debe garantizar la protección del inmueble, ya que actúa como garantía de la hipoteca.
Los demás son opcionales, aunque muchas entidades los vinculan a una mejora del tipo de interés.
Por ejemplo, un banco puede ofrecerte una hipoteca con un tipo del 3% si contratas sus seguros o del 3,3% si no lo haces. En estos casos, no se trata de una obligación legal, sino de una estrategia comercial.
¿Qué pasa si no contratas los seguros con el banco?
Puedes rechazar contratar los seguros con el banco y elegir tus propias pólizas en otra compañía. Eso sí, debes tener en cuenta que el banco puede ajustar las condiciones; por ejemplo, subir ligeramente el interés.
Tienes que saber que estás obligado a mantener las coberturas básicas mientras dure la hipoteca. Si decides cambiar de aseguradora, tendrás que notificarlo al banco y aportar la nueva póliza.
En algunos casos, la diferencia de precio entre contratar el seguro con el banco o por tu cuenta puede ser considerable, por lo que conviene comparar antes de decidir.
Antes de firmar, revisa bien las condiciones y compara precios. En muchos casos, contratar el seguro fuera del banco puede suponerte un ahorro importante a largo plazo.



