Hipoteca preconcedida o aprobada: diferencias clave.

Recibir una respuesta positiva del banco durante el proceso de solicitud de una hipoteca puede generar cierta confusión. Una entidad puede comunicar que tienes una hipoteca preconcedida o que tu solicitud ha sido aprobada, pero ambas situaciones no significan exactamente lo mismo.

La principal diferencia está en el grado de análisis que ha realizado el banco y en el punto del proceso hipotecario en el que se encuentra la operación. Una preconcesión es una valoración inicial que indica que el perfil podría encajar con los criterios de la entidad, mientras que una aprobación implica que el banco ya ha estudiado la operación con mayor profundidad y ha dado el visto bueno a la financiación.

Entender esta diferencia es especialmente importante antes de reservar una vivienda o asumir compromisos relacionados con la compraventa.

 

¿Cómo funciona una hipoteca preconcedida?

Una hipoteca preconcedida es una valoración inicial que realiza el banco sobre la posibilidad de conceder financiación a un cliente. Para hacerla, la entidad puede tener en cuenta información como los ingresos, la situación laboral, las deudas existentes y la capacidad de pago. En este punto es importante tener claro qué significa que una hipoteca está preconcedida, ya que se trata de una valoración inicial y no de una aprobación definitiva del préstamo.

Esta valoración permite conocer de forma aproximada cuánto dinero podría estar dispuesto a financiar el banco, pero todavía no supone una concesión definitiva del préstamo. La entidad tendrá que realizar posteriormente un análisis más completo de la operación, especialmente cuando ya exista una vivienda concreta que se quiera comprar.

Por eso, recibir una preconcesión puede ser útil para saber qué presupuesto aproximado puedes manejar, pero no debe interpretarse como una garantía de que la hipoteca vaya a aprobarse finalmente.

 

¿Qué implica que el banco haya aprobado una hipoteca?

Cuando el banco aprueba una hipoteca, significa que ha estudiado la operación con mayor profundidad y ha dado el visto bueno a la financiación en unas condiciones determinadas.

En este análisis se tienen en cuenta tanto las características económicas del solicitante como las de la vivienda que pretende adquirir. La entidad revisará los ingresos, el nivel de endeudamiento, la estabilidad laboral y otros compromisos financieros, además del valor del inmueble y su tasación.

La aprobación representa, por tanto, un punto mucho más avanzado del proceso que una preconcesión. Sin embargo, todavía quedan trámites antes de llegar a la firma y formalizar definitivamente el préstamo.

 

¿Cuál es la diferencia entre una hipoteca preconcedida y una aprobada?

La diferencia fundamental está en el nivel de compromiso de la entidad y en las comprobaciones realizadas.

Una hipoteca preconcedida representa una primera valoración del perfil del cliente. Puede servir para conocer aproximadamente cuánto podría financiar el banco, pero está condicionada a que posteriormente se confirme la viabilidad de la operación.

En cambio, cuando una hipoteca está aprobada, el banco ya ha analizado la operación concreta y ha dado su conformidad a la financiación en las condiciones establecidas.

Por ejemplo, una persona podría recibir una preconcesión de 200.000 euros y utilizar esa cantidad como referencia para buscar vivienda. Sin embargo, cuando encuentre un inmueble, la entidad todavía tendrá que comprobar su tasación y el resto de elementos de la operación.

La aprobación llegaría después de completar ese análisis.

Esta diferencia también afecta a las condiciones concretas del préstamo. Por ejemplo, si se ha solicitado una hipoteca fija, durante el proceso de aprobación el banco deberá confirmar aspectos como el tipo de interés, el importe que está dispuesto a financiar y el plazo de devolución, de manera que el cliente conozca con mayor precisión las condiciones de la operación antes de llegar a la firma.

 

¿Puede cambiar la cantidad entre la preconcesión y la aprobación?

El importe inicialmente preconcedido no tiene por qué coincidir con la cantidad que finalmente apruebe el banco.

La diferencia puede aparecer cuando la entidad analiza la vivienda concreta que se quiere comprar. Si el valor de tasación es inferior al precio de adquisición, por ejemplo, el importe máximo financiable puede ser menor del esperado.

También puede cambiar la cantidad si se modifican los ingresos o las deudas del solicitante.

Por eso, es recomendable utilizar la preconcesión como una referencia para establecer un presupuesto de compra y no como una cantidad de financiación definitiva.

La diferencia entre una hipoteca preconcedida y una aprobada está principalmente en el punto del proceso hipotecario en el que se encuentra la operación y en el grado de certeza sobre la financiación.

Una preconcesión puede ser útil para conocer aproximadamente qué vivienda puedes permitirte y comenzar a buscar, pero no debe confundirse con una aprobación definitiva. La diferencia es especialmente importante antes de comprometerse con la compra de una vivienda, ya que el importe y las condiciones inicialmente planteadas pueden cambiar después de analizar el inmueble y completar todas las comprobaciones.